Pronunciado: En julio de 1990.
Fuente de la traducción al castellano:
Archivo multimedia del del Parlameneto Europeo.
Esta edición: Marxists Internet Archive, marzo 2026.
Este continente conoce el verdadero significado del racismo. Sus pueblos han ejercido racismo contra otros y, a su vez, han sido las víctimas de una ideología racista, demencial y asesina.
Comprendimos que no podíamos poner fin a la pesadilla abandonándonos a la pasión del odio y al espíritu de la venganza y las represalias. Nos esforzamos por actuar de un modo y en pos de un resultado que garantice que toda nuestra población, tanto blanca como negra, resulte victoriosa.
Reconocimos al presidente De Klerk y a sus compañeros del Partido Nacional como hombres y mujeres íntegros. Por tanto, estamos preparados para trabajar con ellos, a fin de llegar a una solución negociada justa y duradera.
Esta debe dar lugar a la transformación de Sudáfrica en un país unido, democrático y no condicionado por la raza. Cualquier otra cosa abocaría nuestro país al deterioro y al conflicto económico.
Todo sudafricano adulto debe tener derecho a participar en el gobierno de nuestro país a través de un sistema que otorgue a cada persona un voto. Los derechos humanos de todos nuestros ciudadanos deben estar garantizados.
El sistema del apartheid todavía impera en nuestro país. Seguimos sometidos al gobierno de la minoría blanca. Todos los demás pilares del sistema del apartheid continúan en pie. Nuestro pueblo en su conjunto debe, por tanto, proseguir la lucha en nuestro país.
La comunidad internacional comparte la misma obligación.
Les agradecemos de todo corazón que nos hayan concedido el Premio Sájarov. Lo consideramos, por encima de todo, un reto para tener el valor de luchar por la justicia y la paz, sin importar los obstáculos.
Intentaremos no fallarles.
Gracias